Así lo reconoció, en diálogo con Radio Chubut, el ministro de infraestructura Gustavo Aguilera.
La obra fue concedida a la empresa Sudelco y ésta a su vez subcontrató a la firma Servimagnus, proveedora de la draga que espera desde noviembre la habilitación para comenzar con la limpieza de sedimentos.
Aguilera admitió además que la obra no cuenta con el estudio de impacto ambiental aprobado, pero ese trámite se completará en los próximos días porque en rigor hay un estudio que había sido elaborado para un dragado anterior que no se concretó y solo merece una actualización.
El ministro aprovechó para identificar a los que se opusieron al dragado, entre ellos al grupo de jóvenes que practica surf en la zona de la escollera de abrigo, que no querían ser molestados durante la temporada.

