Recordó que por esa misma razón muchos empresarios no hablan, ya que viven en la misma comunidad en la que sus hijos van a la escuela y no quieren verse expuestos a estar sometidos a la agresión permanente, como a él le pasó, cuando fue rodeado en el muelle por una patota de 200 militantes gremiales de la que fue rescatado.
«Si yo viviera en Puerto Madryn tendría que andar con 40 guardaespaldas», dijo.
Ese proceder, sumado a que no quieren cambiar las prácticas laborales, hace que en nuestra zona se produzca solamente lo mínimo e indispensable y no se pueda incorporar valor agregado, tarea que se termina haciendo en otros países y no en Chubut, donde están los puertos de asiento.
En ese marco, interpretó que los deseos transmitidos por el gobernador para que aquí se le incorpore valor a la materia prima caen en saco roto, porque si no cambia la mentalidad del STIA todo seguirá igual y de nada servirá mejorar, por ejemplo, los parques industriales.
El dirigente habló con Radio Chubut desde la feria «Coxemar» que se realiza en la ciudad española de Vigo.
Esperaba hoy contar con el visto bueno del banco Cajamar para acceder a 10 millones de euros, que se sumarían a los 15 millones de la misma moneda que esa institución crediticia les brindó, no hace mucho, para mejorar la flota.

