En diálogo con Radio Chubut, el empresario reconoció que en la decisión influyó un pedido del propio gobierno provincial en la persona del secretario coordinador de gabinete, Andrés Arbeletche, al que conoce del tiempo en que era titular de pesca, quien le pidió un gesto para descomprimir la situación.
«Tuvimos en cuenta que había muchas mujeres que se arrepintieron» dijo Álvarez Castellano en referencia al personal que desde ayer reingresó al trabajo.
Negó que su postura implique un paso atrás sino un gesto de distensión que no espera tener con los 9 que no fueron reincorporados «ni lo serán jamás» porque fueron violentos y están despedidos con justa causa y si la justicia dijera lo contrario pagará las indemnizaciones, pero no volverán a trabajar en la compañía.
También le dedicó unos párrafos al abogado de la cámara de la flota amarilla, Diego Martínez Zapata quien le pidió una retractación pública o el inicio de una demanda.
«Espero que me mande la carta documento y nos veremos en tribunales pero yo no pido perdón» dijo tajante el empresario.

