La referencia tiene que ver con una serie de reclamos sectoriales que llevan a que la temporada de langostino, que es récord en materia de captura, esté trabada.
Si bien tomó distancia del origen de los conflictos para no asumir preferencias por ningún sector, pidió que las partes se pongan de acuerdo porque así como están las cosas, persistir en los tironeos no le conviene a nadie.
Recordó además que la demanda cayó en el mercado europeo que viene sustituyendo el langostino que se exporta desde nuestras costas por el de cautiverio que se produce en Ecuador, con una calidad totalmente inferior pero a un precio mucho más bajo.
En otro orden, cuestionó a la propuesta que elevó el presidente de la nación, Javier Milei al Congreso en el proyecto de ley ómnibus llamado «Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos».
Para Arbeletche la reforma que se impulsó en materia pesquera es «aberrante» y si no se cambia sustancialmente, espera que no sea aprobada.
Aseguró además que en ese punto «estamos todos en el mismo barco» en referencia a que tanto los empresarios, los sindicatos y los dirigentes políticos coinciden en los perjuicios que se provocará la nueva norma si no se erradica el capítulo.

