La maquinaria comenzó a desplegarse ayer en la zona donde está asentado el viejo edificio que debe ser demolido por cuestiones de seguridad.
Hoy el propio intendente de Trelew, Gerardo Merino, se hizo presente a primera hora para interiorizarse de la marcha de la demolición, impulsada por la comuna a pedido de los vecinos del barrio Corradi, quienes aseguran que el lugar era centro de encuentro de pandillas.
En diálogo con la prensa, el jefe comunal repasó las gestiones realizadas para llegar hasta la demolición y señaló que en el sitio podría instalarse un espacio público con juegos para niños.
El intendente contó detalles de los trabajos de desarme de las estructuras, que tienen unos 14 metros de profundidad y que, según indicó, fueron escenario de situaciones graves, desde suicidios hasta escondite de elementos robados o venta de drogas.
Agregó que los vecinos están conformes con estos trabajos que representan una mejora en la calidad de vida del barrio.

