Según detalló el funcionario, el lugar no había completado los trámites necesarios para operar como residencia para adultos mayores, entre ellos la falta de un contrato de locación, un requisito clave para avanzar con la habilitación comercial. Además, existía un conflicto con el propietario del inmueble, lo que terminó de acelerar la intervención municipal.
Durante el operativo participaron equipos de la Secretaría de Salud Municipal y del área de Adultos Mayores, quienes evaluaron la situación de los residentes. A simple vista, indicaron que los 11 adultos mayores alojados presentaban buen estado de salud, con condiciones de higiene y alimentación adecuadas, aunque se detectaron limitaciones en la cantidad de personal para su atención.
La clausura alcanza a la actividad comercial del geriátrico, pero no implica un desalojo inmediato. Las autoridades otorgaron un plazo de 20 días a las familias para que definan la reubicación de los residentes, evitando así una medida traumática para los adultos mayores.

