El dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, Oscar Hugues, aseguró que son «muy pocas» las empresas que no lograron un acuerdo con ese gremio en el marco del conflicto que mantienen por reclamos salariales.
Anoche, por ejemplo, llegó al entendimiento una de las pocas plantas de Puerto Madryn que todavía no había firmado mientras que las restantes, ubicadas en Rawson, Trelew y varias de Comodoro Rivadavia habían llegado a un acuerdo y esperaban que las demás hoy accedan y se termine el conflicto.
El pleito arrancó tras vencer el 31 de mayo el último acuerdo salarial, luego de lo cual se inició una conversación que no llegó a un entendimiento entre los dueños de las plantas pesqueras y los trabajadores representados por el STIA.
Se iniciaron medidas de fuerza que se interrumpieron cuando intervino la secretaría de trabajo, que no logró su cometido y liberó a las partes, por lo que las huelgas volvieron.
Lo llamativo es que las empresas comenzaron a arreglar de manera individual con el gremio y no a través de la CAPIP que es la cámara que nuclea a los empresarios, con lo cual una a una fueron retomando la normalidad pero no de manera global.
Hugues reconoció que como gremio prefieren que sea la cámara la que llegue a un pacto general porque además es la signataria de los acuerdos salariales, aunque prefirió «no meterse en esa interna» sostuvo irónico.
Aseguró que lo logrado hasta ahora fue la incorporación al básico de 4000 pesos que dio el gobierno nacional que quedarán a partir de noviembre como parte del salario, al igual que otros 10.000 pesos no remunerativo que también quedará en los haberes a partir de enero en cuotas, además de otros bonos dentro de la negociación.

