El vocero de CAME, Salvador Femenía, defendió la metodología utilizada por la entidad y aclaró que el relevamiento no pretende medir el consumo total de la Argentina. Explicó que el índice se realiza desde hace 16 años y que contempla exclusivamente a comercios minoristas PyMEs, desde las microempresas hasta las medianas empresas del Tramo 2.
Además, señaló que desde hace un tiempo también se incorporan las ventas online realizadas por esos mismos comercios. Para Femenía, por lo tanto, los datos de CAME y Mercado Libre no son comparables porque representan universos diferentes.
El especialista también sostuvo que el crecimiento del comercio electrónico no necesariamente significa que se haya compensado la caída de las ventas en los negocios de cercanía. Puso como ejemplo productos y servicios vinculados con el consumo cotidiano, alimentos frescos y farmacias, donde considera que todavía existe una fuerte dependencia del comercio físico. Según explicó, si toda la caída registrada por los comercios minoristas hubiera sido trasladada a plataformas digitales, debería observarse una compensación mucho más clara en otros indicadores de la economía.
Desde otra perspectiva, el especialista en e-commerce Diego Ceredi consideró que el relevamiento de CAME puede resultar insuficiente para obtener una fotografía completa de los nuevos hábitos de consumo.
Señaló que, según lo informado públicamente, fueron relevados 1.128 comercios, y planteó la necesidad de integrar información de CAME con datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, Mercado Libre, Tiendanube y otras plataformas. También destacó el crecimiento de la logística y de la cantidad de paquetes enviados, además de las compras de supermercados, alimentos y medicamentos de venta libre que actualmente pueden realizarse mediante aplicaciones de delivery y que, según explicó, no necesariamente quedan contempladas en una única medición.
Para Ceredi, el comercio físico está efectivamente atravesando una caída, pero eso convive con un cambio profundo en la manera de comprar. “Cambiamos la forma de consumir”, resumió al señalar que hoy muchas personas buscan primero precios y productos por internet antes de decidir dónde comprar.

