El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab, afirmó que el consumo minorista acumula once meses consecutivos en baja, con una caída que ronda el 5% en las últimas mediciones.
La entidad, que representa a comercios de todo el país, sostiene que la situación es generalizada y afecta a rubros clave como alimentos, indumentaria, calzado, ferretería y perfumería.
En contraste con los datos oficiales a nivel nacional, desde el sector comercial aseguran que la realidad en la calle es muy distinta y que el repunte de algunos sectores no logra traccionar al resto de la economía. Según explican, actividades como la energía, la minería o el sistema financiero pueden mostrar mejoras, pero no reflejan la situación de las pequeñas y medianas empresas.
Uno de los principales factores que explican la caída es la pérdida del poder adquisitivo, que impacta directamente en el consumo cotidiano. Desde CAME advierten que muchas familias recurren al endeudamiento incluso para gastos básicos, lo que evidencia una fuerte retracción en la capacidad de compra.
Además, el sector enfrenta dificultades para sostener la rentabilidad en un contexto de apertura de importaciones y crecimiento del comercio electrónico, lo que incrementa la competencia. En ese escenario, remarcan la necesidad de impulsar herramientas que fortalezcan al comercio local y generen condiciones más equitativas.

