La compra total ascendió a aproximadamente 34 millones de pesos, financiada mediante un subsidio nacional del Consejo Nacional y fondos propios de la institución.
Los trajes son de origen austríaco y cumplen con estrictas normas europeas de calidad y seguridad, razón por la cual la institución prioriza la compra en el exterior sobre la nacional, buscando la máxima protección para el bombero, remarcó Sepúlveda.
Sepúlveda destacó que estos trajes tienen una vida útil de 5 años, ya que la protección que brindan caduca con el tiempo, independientemente de su apariencia estética.
Y remarcó que, con esta entrega, todo el personal queda equipado con uniformes nuevos o próximos a vencer que han sido renovados bajo los estándares de seguridad requeridos.


