Dijo que su presencia responde a ciclos naturales, al clima y a las lluvias del último tiempo. Aseguró que no hay una explosión mayor a la del año pasado.
Indicó que las libélulas son insectos muy antiguos, depredadores de mosquitos y moscas, e inofensivos para la gente. Sus larvas viven en el agua y sirven como indicadores de su calidad.
También aclaró que, ante cambios de presión y la llegada de lluvias, estos insectos suelen buscar refugio, lo que explica su aparición previa a tormentas.
En resumen, señaló que estas no representan ningún riesgo y cumplen un rol clave en el equilibrio del ecosistema.

