Dentro del pueblo no hay problemas, dijo Huisca. El inconveniente está en los caminos, donde la greda se vuelve intransitable y complica el paso incluso para quienes conocen el terreno.
La Ruta 11 es la más usada y la que concentra la dificultad. Huisca contó que la transitó el miércoles por la tarde y que estaba muy complicada, sobre todo en el tramo hacia Chacay y en la zona de Bajada del Diablo. Su recomendación es no salir sin vehículo 4×4 y sin experiencia para manejar en el barro.
La 67, que une la Ruta 11 con Gan Gan a lo largo de unos sesenta o setenta kilómetros, está peor. El jefe comunal pidió directamente que nadie circule por ahí. En esa zona viven varios pobladores que, según dijo, ya están acostumbrados a este tipo de situaciones y evitan moverse salvo necesidad extrema.
La comuna trabaja con Vialidad y con la policía local, que aporta un móvil 4×4 para asistir vehículos varados. Aclaró que todavía no hizo falta convocar a Defensa Civil, pero que lo hará si aparece alguna necesidad concreta.

