El comerciante Daniel Góngora contó que la convocatoria surgió tras la necesidad de incorporar dos o tres empleados para la fecha especial, como ocurre todos los años. Sin embargo, la repercusión fue muy superior a la esperada. «A los 15 minutos ya empezó a llegar gente y cuando volvimos después del mediodía había una cola de una cuadra y media», relató. Entre los postulantes había jóvenes que buscaban su primera experiencia laboral, pero también personas de 40 y 50 años, exempleados del comercio, del sector petrolero, administrativos y emprendedores.
Para Góngora, la masiva respuesta refleja la crisis del empleo en Comodoro Rivadavia. Explicó que muchas empresas vinculadas a la actividad petrolera redujeron su presencia o trasladaron operaciones hacia Neuquén, mientras que varios comercios cerraron o achicaron sus estructuras. «La necesidad de trabajo es enorme. Mucha gente nos decía que no importaba si eran solo cuatro o cinco días, quería trabajar», señaló.
De cara al Día del Niño, que este año se celebrará el domingo 16 de agosto, el comerciante reconoció que las expectativas son moderadas. Si bien incorporarán personal de refuerzo, admitió que el consumo continúa resentido y que las ventas vienen mostrando una caída sostenida desde el año pasado. «Ojalá podamos repetir el nivel del año pasado, que ya había sido malo. Hoy la actividad comercial no logra repuntar y eso se nota todos los días en la ciudad», concluyó.

