El jefe del cuerpo activo, Cristian Otero, informó que los equipos ya llegaron a la ciudad y actualmente atraviesan el proceso de prueba de talles e identificación con insignias y número de legajo. Explicó que la compra comenzó a gestionarse a principios de año y fue posible gracias a una administración planificada de los recursos propios de la institución.
Los trajes fueron importados desde China, a través de una empresa con representación en Buenos Aires, y están especialmente diseñados para incendios forestales. A diferencia de los estructurales, son más livianos y permiten trabajar durante largas jornadas a la intemperie, brindando mayor protección frente al calor y las exigencias de este tipo de intervenciones.
Otero indicó que este equipamiento suele renovarse cada tres o cuatro años, dependiendo de la intensidad de uso.

