La fiscal jefe de la unidad, Florencia Gómez, confirmó que la causa se inició de oficio tras recibir información a través del teléfono de turno y que, en menos de 48 horas, lograron identificar a los presuntos responsables y ubicar los lugares donde se habrían producido los hechos.
“El puma, como cualquier animal silvestre, está protegido. Está vedada en todo el Mercosur la caza y la exhibición de trofeos de caza”, sostuvo la funcionaria judicial.
Se realizaron allanamientos con intervención de la Dirección de Investigaciones Rurales, donde se secuestraron armas de alto calibre, teléfonos celulares y otros elementos considerados de interés para la causa.
Según explicó Gómez, el análisis de la telefonía incautada podría permitir avanzar sobre otros grupos vinculados a actividades de caza ilegal.
La fiscal también señaló que se evalúa la posible existencia de otros delitos vinculados a la tenencia irregular de armas de fuego.

