La especialista recordó que desde diciembre de 2025 rige una alerta sanitaria en distintos departamentos de la provincia y remarcó que se trata de una enfermedad de notificación obligatoria, por lo que los productores deben informar los casos al SENASA para recibir asesoramiento y acompañamiento técnico.
Miselli explicó que el principal problema es la aparición de una nueva cepa del ácaro responsable de la enfermedad, que desarrolló resistencia a la ivermectina, uno de los tratamientos más utilizados durante años. Actualmente, la alternativa disponible es la doramectina, aunque aclaró que no posee una eficacia total y debe complementarse con nuevas aplicaciones para controlar el ciclo del parásito.
Además, señaló que la enfermedad afecta exclusivamente a las ovejas y que no existen registros de contagio hacia personas, perros, gatos o guanacos. También indicó que el frío favorece la proliferación del ácaro, motivo por el cual suelen registrarse rebrotes durante el otoño y el invierno.
Finalmente, recomendó reforzar las medidas de prevención, respetando cuarentenas para animales recién incorporados a los establecimientos, realizando revisaciones periódicas y garantizando la desinfección de herramientas e indumentaria utilizadas durante la esquila.

