El dueño de la firma, Juan Manuel Kurtz, se mostró satisfecho con el trabajo que «queríamos hacer porque lo tomé como un desafío», según explicó hoy en diálogo con Radio Chubut.
Para hacer la tarea los buzos de salvamento y operarios debieron extraer el lodo acumulado durante años, limpiar todos los compartimentos y recién, una vez vaciado de todo el peso, poner en vertical al casco de 23 metros de eslora.

