Oliva recurrió a los números para advertir que un cuartel de aproximadamente 50 efectivos que en la actualidad tiene gastos operativos por 52 millones de pesos se iría a más del doble si hay que pagar sueldos, cargas sociales y encima mantener el equipamiento.
Si bien se mantienen reuniones con las autoridades provinciales para buscar alternativas, el presidente de la federación eligió la cautela para no entorpecer las distintas variantes que se están analizando.
Sin embargo, consideró como viable el esquema que planteó el intendente de Esquel que propicia el pago siempre a través de la cooperativa, pero con un esquema que le permita al usuario decidir si paga todo o solo la facturación de servicios públicos, con lo que se estaría cumpliendo con la normativa nacional y en simultáneo los bomberos no perderían, al menos en su totalidad, los ingresos.
Recordó que tal como se venían financiando los cuarteles con el pago de la tasa de bomberos en las cooperativas, la última facturación es la que está en la calle y la próxima ya no contendrá ese ítem.

