El comisario describió que el vecino al que le habían robado un Fiat Duna modelo 93 de la vía pública, se presentó en la policía para relatar que su auto estaba siendo ofrecido en las redes sociales para hacer traslado de pasajeros.
Con esa información se montó un operativo de tránsito en el trayecto del «taxi trucho», que fue interceptado y, al requerirse la documentación, se comprobó que se trataba de un vehículo con la documentación adulterada.
El conductor fue sindicado por encubrimiento y por infringir el artículo 289 inciso 3 del código penal.La denuncia del robo había sido radicada el 23 de mayo cuando el dueño, que pasaba diariamente por el lugar donde lo había dejado en la vía pública tras un desperfecto mecánico, no lo halló.
Lo llamativo es que el apropiador es de la misma jurisdicción policial de la víctima, lo que lleva a pensar que ambos compartían la misma barriada a unas cuadras de distancia.

