Colman aseguró que se llegó a una postura extrema con el parate total de la planta el miércoles de la semana pasada por la demora en un par de días en el pago de la quincena, situación que se debió a problemas administrativos.
Recordó que esa planta está trabajando al límite de la rentabilidad, con los sueldos que aumentan en los sucesivos acuerdos paritarios frente a un panorama internacional incierto, con un precio en el mercado mundial que cae.
El emprendedor aclaró que la actitud violenta del STIA no solo la sufre su planta sino casi todas las empresas ubicadas en Puerto Madryn, Trelew y Rawson.

