El mandatario expresó que tras los reclamos de vecinos y veraneantes por las dificultades de los últimos días el abastecimiento se está normalizando.
Aunque advirtió que persisten las restricciones, ya que gran parte de la provisión se hace a través de los camiones cisterna.
Explicó que los casi 10 días que la localidad estuvo sin agua estuvo vinculado con una fuerte demanda turística, sumado a conexiones irregulares de gente que tiene sus bombas conectadas a la red.
Perversi aclaró que la situación no es nueva, y tiene que ver con una falta de planificación de los últimos 7 años.
Indicó que seguirá habiendo problemas en algunos sectores y que para llegar con una solución definitiva habrá que esperar a la nueva planta que hoy están armando en Buenos Aires.

