Matías Casati, al frente de la intervención, relató la serie de hechos que terminaron con la intervención a raíz de denuncias con eventos, consumo de alcohol de los jóvenes y disturbios en las afueras de la sede.
“Todo lo que no había que hacer se hacía, fiestas en días de semana y música alta”, relató el funcionario.
Indicó que habrá 45 días de intervención para regularizar la sede y posteriormente hacer el llamado para un nuevo proceso electoral.
“Quien permitía esta situación era la presidente que tenía la llave del lugar y es la principal responsable”, señaló Casati.

