El empresario Daniel Nogales, dueño del astillero, se manifestó orgulloso por el nuevo logro que «inicialmente comenzó con el trabajo de mi hermano que es ingeniero mecánico y un ingeniero naval que sumamos para que el diseño responda a los estándares de seguridad, que es lo que más se pide para este tipo de embarcaciones».
El costo de las embarcaciones que operarán desde el muelle capitalino está estimado entre los 300.000 y 500.000 dólares cada uno, lo que depende del valor del motor y de los implementos con los que sean provistos.
«El armador nos da las directivas y adquiere el motor de acuerdo a su preferencia, el resto lo hacemos todos nosotros» indicó Nogales.
El empresario sostuvo que las pruebas de seguridad y estabilidad con simuladores fueron realizadas en Europa y cada una de las etapas de la colocación «de cada chapa o cuaderna es supervisada por expertos de prefectura» sostuvo en diálogo con Radio Chubut.
El empresario reivindicó el trabajo en la producción porque «los armadores son locales y reinvierten en la zona».
Las embarcaciones tienen una eslora de menos de 10 metros, que es lo máximo permitido que tiene la categoría «artesanal», pero más allá del diseño y los estándares de seguridad que se brindan, se trata de embarcaciones que portan toda la tecnología disponible en el mercado en este caso para la pesca de langostinos, uno de los productos más apreciados en el mercado.
Daniel Nogales aclaró que «como es tradicional, hoy el cura párroco brindará las embarcaciones y en los próximos días se hará la botadura con la prueba de estabilidad ya en navegación y la clásica rotura de la botella de champán sobre el casco».

