El intendente de la localidad del valle, Darío James, dijo tener conocimiento que ya se despacharon los 25 primeros telegramas de despido ante la imposibilidad de reabrir la planta por parte del empresario, si no tiene las garantías adecuadas para su funcionamiento.
James, quien reconoció que mantiene un diálogo directo con Juan Iturralde, el dueño de la firma, dijo que la situación genera una crisis enorme por lo que significa la planta y por los trabajadores que se quedan sin sustento en un contexto de crisis económica donde conseguir empleo es una misión casi imposible.
Recordó que de manera directa e indirecta Carpat genera unos 50 puestos de trabajo.
Negó que la empresa haya recibido un subsidio de casi 760 millones de pesos como se informó oficialmente.

