La tarea consiste en sacar las gallinas muertas y los huevos que están en la planta y llevarlas al socavón que se hizo en un predio fiscal especialmente acondicionado.
Sin embargo no hay mano de obra porque nadie quiere hacer la tarea, lo que el intendente estima que es por temor a contagios y no por falta de interés en el trabajo ya que es una tarea que se paga doble por hacerse además, en un día feriado.
Por tal razón debieron recurrir a efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina y a personal de Defensa Civil del Chubut.
James reconoció que la tarea es muy compleja porque implica vaciar cada jaula, donde convivían unas cinco gallinas y de allí llevarlas en carretilla a una máquina que luego las carga en un camión para la disposición final en la cava.
En total se estima que son más de 400.000 cadáveres que deben trasladar.
El jefe comunal estimó que podrían estar terminando la tarea para mediados de la semana próxima.
Valoró además el trabajo sanitario que se realizó en las chacras vecinas a la avícola, en un radio de unos 5 km. que fue «impecable», según definió James, que incluso recibió la visita de los técnicos en la chacra donde él mismo vive.

