El dirigente llegó a esa conclusión en base a lo que se factura y lo que se consume.
Woodley agregó que están llevando adelante un «rastrillaje» por toda la línea para detectar conexiones clandestinas, lo que dio resultado positivo toda vez que «desengancharon» de la línea a varios clandestinos.
Entre ellos había una ferretería, despensas y minimercados con varios equipos de frío que ahorraban el costo de la energía mediante el robo del suministro a costa del resto de los vecinos.
Como si fuera poco, alguno de los desenganchados volvieron al día siguiente a colgarse lo cual revela que «viven en una sensación de impunidad muy grande», dijo el presidente de Servicoop.

