La reaparición de casos de gripe aviar en Argentina encendió alertas en la región, especialmente tras confirmarse contagios en Río Negro y Buenos Aires. El veterinario Lucio Yañez, especialista en avicultura y médico de cabecera de la avícola Carpat advirtió que el escenario genera preocupación en zonas productivas como el valle de Chubut.
Yañez recordó que el virus se transmite principalmente por aves silvestres, lo que dificulta el control en regiones donde hay producción de traspatio.
Actualmente, explicó, la principal herramienta es la prevención y bioseguridad, ya que Argentina no aplica vacunación contra la gripe aviar por razones sanitarias y comerciales. Esto implica reforzar controles para evitar el contacto entre aves domésticas y silvestres, algo complejo en zonas como el valle, donde hay alta circulación de fauna.
En empresas como Carpat, en Gaiman, se intensificaron los protocolos tras lo ocurrido años atrás, con medidas estrictas de higiene, control de ingresos y desinfección. Sin embargo, el especialista remarcó que el riesgo sigue siendo alto y que el sector enfrenta un escenario de incertidumbre y vigilancia constante.
La preocupación crece ante la posibilidad de nuevos brotes, no solo por el impacto sanitario sino también económico, ya que una eventual propagación podría afectar la producción de huevos y pollo, con consecuencias directas en el abastecimiento y los precios.

