Cruz explicó que el perfil del visitante cambió en los últimos años y que muchas familias optan por viajar en vehículo propio, organizar sus recorridos y reducir gastos durante la estadía. Además, reconoció que las agencias atraviesan un contexto complejo por el aumento de los costos operativos y la competencia de las plataformas de venta online, aunque destacó el valor agregado de la atención personalizada y el acompañamiento ante cualquier inconveniente que pueda surgir durante el viaje.
Más allá del avistaje de ballenas, el referente turístico remarcó que la región ofrece una amplia variedad de propuestas, como snorkel con lobos marinos, buceo, excursiones 4×4, kayak, cicloturismo, recorridos por el Ecocentro y visitas al Valle Inferior, con circuitos que incluyen Rawson, Gaiman, Trelew y el Museo Egidio Feruglio. También valoró los avances para digitalizar el ingreso a Península Valdés, al considerar que permitirá agilizar el acceso y mejorar la experiencia de los visitantes.

