Según un informe de Argentinos por la Educación, el 54% de los estudiantes argentinos de 15 años admiten que el celular es una fuente de distracción en la escuela.
En comunicación con Radio Chubut, La entrevista con Pablo Mainer, vocero de la organización, revela que el 37% de los jóvenes experimenta ansiedad (FOMO) al no poder revisar sus notificaciones.
El estudio, basado en encuestas complementarias de las pruebas PISA, sitúa a Argentina entre los países con mayor percepción de distracción por el uso del celular en el aula. Además, se observa una correlación negativa entre la distracción causada por el móvil y el rendimiento en matemáticas.
Mainer destaca la importancia de que las escuelas adopten políticas institucionales claras sobre el uso del celular, fomentando la «higiene digital» y trabajando en conjunto con las familias para promover un uso responsable de la tecnología. En lugar de prohibir el uso por completo, propone integrarlo de manera pedagógica, aprovechando su potencial como herramienta de aprendizaje.

