La operación fue confirmada por el dueño de CAPSA, Celso Pontet, quien se retira del mercado de las concesionarias tras 30 años de actividad, aunque “sin pesar”, reconoció, porque el tiempo pasa y no estaban en condiciones de realizar una inversión a la altura de lo que General Motors pedía para adaptar el salón de ventas y la logística a los nuevos tiempos de la tecnología híbrida.
Pontet admitió que es central en toda la reconversión que hizo General Motors en el país la irrupción en el mercado de las marcas chinas, con precios mucho más competitivos.
Recordó que CAPSA estuvo durante años entre las 10 mejores concesionarias Chevrolet del país.
Y reconoció que hubo otros tiempos mucho mejores para el sector, que quizá no hayan sido buenos para el país, pero sí para el rubro.

