La normativa comenzará a regir dentro de los próximos 30 días y busca dar respuesta a una problemática que, según el secretario de Gobierno, Mario Romeo, se arrastra desde hace varios años y que involucra situaciones de violencia, adicciones y conflictos de convivencia.
El funcionario explicó que la iniciativa no tiene un enfoque exclusivamente sancionatorio, sino que pretende abordar el problema desde distintas perspectivas. Señaló que muchas de las personas que realizan esta actividad atraviesan situaciones de vulnerabilidad social, problemas de consumo o antecedentes de conflictos con la ley, por lo que el municipio continuará articulando acciones con áreas de Desarrollo Humano, organizaciones sociales, la Iglesia y organismos provinciales para ofrecer asistencia y acompañamiento.
Romeo aclaró que la ordenanza prohíbe permanecer en la vía pública ofreciendo el servicio de limpieza de vidrios con los elementos destinados a esa actividad. En caso de incumplimiento, la intervención será gradual y priorizará instancias de mediación, el retiro voluntario del lugar o el decomiso de los elementos utilizados, antes que la aplicación de multas económicas.
Además, destacó que la Guardia Urbana actuará coordinadamente con la Policía cuando se registren situaciones de violencia y que, si hubiera menores involucrados, intervendrá el Servicio de Protección de Derechos del Niño.
El secretario remarcó que el Estado seguirá presente para asistir a las personas que se encuentren en situación de vulnerabilidad, aunque advirtió que cualquier ayuda debe estar acompañada por un compromiso de quien la recibe.

