Olivera relató que el agresor ingresó violentamente exigiendo atención médica, poniendo en riesgo a pacientes y profesionales. Afortunadamente, no hubo heridos físicos.
El médico también destacó la falta de seguridad en el área de emergencias, señalando que el personal policial se encuentra en la entrada principal del hospital, lejos del Shock Room.
Olivera expresó su preocupación por la reiteración de hechos violentos y robos en el hospital, incluyendo el reciente robo de una ambulancia y material médico.

