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Tiene 23 años, estudia enfermería, es bombera y hace más de una semana está combatiendo el incendio en la cordillera 

Macarena Sepúlveda trabaja en el cuartel de bomberos de Gaiman, localidad en la que reside, y además es bombera.

Tema: Portada, Sociedad - Fecha de Publicación:

Tiene 23 años, estudia enfermería, es bombera y hace más de una semana está combatiendo el incendio en la cordillera 

Se trata de una de las convocadas para trabajar en los incendios que se registran en la cordillera de la provincia desde hace 14 días  y que junto a otros servidores de la regional 1, están allí desde hace una semana.

Macarena habló con Radio Chubut y contó que al llegar a la zona afectada, a la que no conocía previamente, se encontró con “un caos”.

Dijo que en su experiencia de 6 años -cursó la escuela de bomberos en su adolescencia- nunca había estado en un siniestro como éste, tan distinto a los incendios de campos y chacra a los que suele ir en la zona de la costa.

Agregó que la tarea diaria es decidida por el comando y se le asignan, a ella y el resto del grupo, zonas de trabajo distintas en cada jornada.

Detalló que el trabajo en la montaña es extenuante, pero representa una experiencia única en la que está aprendiendo cosas nuevas que valora especialmente.

Contó que, por ejemplo, llegan con unidades hasta donde la montaña lo permite y desde allí se tiran líneas para acercarse a las llamas o se usan las herramientas manuales para combatir la propagación, haciendo cortafuegos.

Los turnos son extensos, de más de 12 horas e incluso ha tenido que hacer noche en la montaña, o asistir a otras intervenciones en la zona urbana porque la idea es colaborar en todo aquello que los bomberos de Esquel necesiten ayuda.

Macarena reconoció que a esta altura el trabajo se hace cansador y la distancia con la familia se siente, pero más allá de eso el apoyo de los compañeros y el objetivo de terminar con el fuego es lo que motiva de manera constante.

“Un mensaje de aliento, un comentario en las redes sociales, una llamada y las donaciones (que el cuartel de Gaiman recolectó para darles ‘un mimo’) las valoramos mucho y estamos muy agradecidos”, contó la joven combatiente.

Tiene 23 años, estudia enfermería, es bombera y hace más de una semana está combatiendo el incendio en la cordillera 

Macarena Sepulveda trabaja en el cuartel de bomberos de Gaiman, localidad en la que reside, y además es bombera.

Se trata de una de las convocadas para trabajar en los incendios que se registran en la cordillera de la provincia desde hace 14 días  y que junto a otros servidores de la regional 1, están allí desde hace una semana.

Macarena habló con Radio Chubut y contó que al llegar a la zona afectada, a la que no conocía previamente, se encontró con “un caos”.

Dijo que en su experiencia de 6 años -cursó la escuela de bomberos en su adolescencia- nunca había estado en un siniestro como éste, tan distinto a los incendios de campos y chacra a los que suele ir en la zona de la costa.

Agregó que la tarea diaria es decidida por el comando y se le asignan, a ella y el resto del grupo, zonas de trabajo distintas en cada jornada.

Detalló que el trabajo en la montaña es extenuante, pero representa una experiencia única en la que está aprendiendo cosas nuevas que valora especialmente.

Contó que, por ejemplo, llegan con unidades hasta donde la montaña lo permite y desde allí se tiran líneas para acercarse a las llamas o se usan las herramientas manuales para combatir la propagación, haciendo cortafuegos.

Los turnos son extensos, de más de 12 horas e incluso ha tenido que hacer noche en la montaña, o asistir a otras intervenciones en la zona urbana porque la idea es colaborar en todo aquello que los bomberos de Esquel necesiten ayuda.

Macarena reconoció que a esta altura el trabajo se hace cansador y la distancia con la familia se siente, pero más allá de eso el apoyo de los compañeros y el objetivo de terminar con el fuego es lo que motiva de manera constante.

“Un mensaje de aliento, un comentario en las redes sociales, una llamada y las donaciones (que el cuartel de Gaiman recolectó para darles ‘un mimo’) las valoramos mucho y estamos muy agradecidos”, contó la joven combatiente.

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