El trabajo de extracción de los cadáveres de gallinas ponedoras tras el foco de gripe aviar, estimados en 400.000, concluyó ayer y ahora falta la última parte que es retirar los excrementos y huevos para enterrarlos y proceder luego a la desinfección final de la planta.
El intendente recordó que el socavón sanitario para la deposición final de cuerpos, huevo y guano está ubicado a unos 1.500 metros de la planta, en una zona de bardas ubicada en terrenos fiscales.
James valoró la ardua tarea que se desarrolló, sobre todo el sábado último que se trabajó a destajo a lo largo de toda la jornada.

