
Señaló que las tucuras están intentando ingresar al pueblo «por los cuatro lados: norte, sur, este, oeste», y que su tamaño actual es mayor, siendo visible su color distinto sobre el asfalto de las rutas 40 y 25.
Respecto a los mecanismos de prevención, Seitune indicó que el equipo municipal, compuesto por más de 12 personas, está trabajando diariamente. El método más efectivo que han utilizado, y que repiten ahora, es la construcción de zanjas con retroexcavadora en los puntos de avance para eliminarlas.
Además, mencionó que están utilizando una gran cantidad de remedio, específicamente el que se usa comúnmente en los campos para el baño de las ovejas.
El Intendente informó que han recibido un subsidio de 8 millones de pesos del gobierno provincial para paliar la situación económica de la lucha. Aunque inicialmente trabajaban con mochilas, explicó que se vieron desbordados y tuvieron que recurrir al uso de un camión con tanque, generador y bomba, lo cual les ayudó significativamente.
También están en contacto con la gente de producción para recibir ayuda y remedios.
Finalmente, Seitune advirtió que esta lucha no tiene horarios («sábado, domingo, feriados») y que las buenas temperaturas favorecen el movimiento de la especie, la cual se proyecta que continuará hasta enero.
Manifestó su preocupación por las consecuencias si ingresan a la localidad, señalando que las filmaciones muestran que trepan paredes y se meten en las casas, lo que, si bien no es dañino para el ser humano, «complicaría muchísimo a la población» por la sensación.
Concluyó señalando que la plaga debería combatirse antes de nacer dentro de los campos, pero los ganaderos locales no han invertido mucho en ello debido a su situación financiera.

