La responsable de la conducción del Hospital María Humphreys y de la zona noreste de la provincia, que incluye centros de atención primaria de la salud (CAPS) y hospitales rurales, definió el nuevo rol como una gran responsabilidad y destacó que su principal desafío será consolidar una red sanitaria regional que permita articular el trabajo entre las distintas instituciones.
En relación con la modalidad de trabajo, remarcó la importancia de la articulación con los directores asociados y los profesionales de cada especialidad. Sostuvo que la conducción debe apoyarse en equipos interdisciplinarios y mesas de gestión ampliadas, convocando a los especialistas de acuerdo con cada problemática y consensuando las decisiones con quienes conocen las necesidades de cada sector.
Tras sus primeras observaciones, describió al Hospital María Humphreys como una institución moderna, de alta complejidad, con equipamiento de avanzada y equipos comprometidos, especialmente en áreas de alta demanda como la guardia, el laboratorio y diagnóstico por imágenes.
Entre los objetivos inmediatos, Suárez Lloyd mencionó la necesidad de fortalecer los equipos, mejorar la comunicación entre los servicios y construir una visión estratégica compartida. También anticipó que trabajará para acompañar el crecimiento del establecimiento, incorporar nuevas áreas de manera progresiva y avanzar en la profesionalización de la institución.

