El cofundador de la iniciativa, Joaquín Chamo, explicó que el desarrollo comenzó cuando él y su equipo eran estudiantes secundarios, motivados por los incendios ocurridos en Córdoba en 2020. Desde entonces, la startup creció hasta contar con presencia en 21 países, más de 55.000 usuarios y un equipo de 25 personas, además de haber cerrado recientemente una ronda de inversión cercana a los 3 millones de dólares.
El sistema funciona a partir del análisis de datos de más de 10 satélites en tiempo real, combinados con modelos propios de inteligencia artificial entrenados con miles de incendios. Esto permite detectar focos hasta 35 minutos antes que los sistemas tradicionales y enviar alertas inmediatas por WhatsApp o correo electrónico a brigadas y organismos responsables.
En Argentina, la tecnología ya fue utilizada en Parques Nacionales como Los Alerces y Lago Puelo, además de trabajar con organismos como Defensa Civil de La Pampa y gobiernos provinciales. También opera en otros países de América Latina, colaborando con empresas forestales, proyectos ambientales y organismos públicos.
Desde la empresa destacan que el objetivo no es solo detectar incendios, sino ofrecer una solución integral que abarque desde la prevención hasta el monitoreo y análisis posterior. En ese sentido, buscan seguir expandiéndose a nivel global y consolidarse como referentes en el uso de tecnología para combatir una de las principales amenazas ambientales.

