Meli señaló que actualmente reciben principalmente a adultos mayores y que la demanda de alojamiento es permanente. El ingreso se coordina mediante relevamientos sociales realizados por el municipio, que evalúa cada situación para resguardar también a quienes ya se encuentran alojados.
El espacio ofrece un lugar para dormir, ducharse y recibir contención. El municipio aporta viandas para el almuerzo y la cena, además de alimentos para el desayuno, mientras que la iglesia colabora con ropa, frazadas, sábanas y tareas de limpieza. También se brinda asistencia para el cuidado personal de los adultos mayores.
Destacó el trabajo territorial del municipio y la colaboración de los voluntarios. Asimismo, indicó que quienes deseen ayudar pueden acercar ropa limpia y en buen estado, frazadas y otros elementos de abrigo.

