La investigación se inició tras el robo de un CPU y un monitor ocurrido días atrás en las oficinas ubicadas sobre calle Hipólito Yrigoyen. A partir del análisis de cámaras de seguridad, los investigadores lograron identificar a los presuntos autores.
Durante los procedimientos se recuperaron los elementos sustraídos y se identificó a dos hombres mayores de edad, quienes quedaron imputados en la causa, aunque continúan en libertad.
Según informó el jefe de la DPI, Sebastián Bevilacqua, ambos cuentan con antecedentes por delitos contra la propiedad. La causa sigue bajo investigación del Ministerio Público Fiscal.

