Bagalciaga explicó que, si bien ya se han realizado intervenciones previas durante la gestión del intendente Damián Biss, las obras necesarias para una solución definitiva exceden la capacidad municipal.
Señaló que actualmente, se están construyendo cubos de hormigón que se ubican estratégicamente en las zonas más afectadas por el oleaje, como Playa Bonita.
Indicó que estos cubos, aunque representan una solución paliativa, buscan frenar el impacto del mar y brindar mayor seguridad a los residentes, quienes han construido muros de contención por su cuenta en el pasado.
Bagalciaga diferenció esta estrategia del uso de geotubos en Playa Unión, señalando que la geomorfología de Playa Magagna, con su suelo más firme y la presencia de restinga, requiere un enfoque diferente.
La Secretaría reconoció que los trabajos son lentos y paulatinos, y que el objetivo principal es que los vecinos puedan dormir con mayor tranquilidad. Aunque es prematuro evaluar la eficacia a largo plazo de los cubos de hormigón, se espera que sirvan como un freno inmediato.
Bagalciaga también mencionó la dificultad de plantear una reubicación a los vecinos, muchos de los cuales viven en la zona desde hace décadas, aunque reconoció que es un tema que se debe abordar a futuro.

