El presidente de la organización, Juvenal Castillo, explicó que la cooperativa trabaja en la comercialización conjunta de lana y mohair, realizando tareas de esquila, acondicionamiento, clasificación y venta para pequeños productores de distintas localidades de la región.
Según indicó, la organización busca generar mejores condiciones de comercialización y darle mayor rentabilidad a una actividad que enfrenta problemas estructurales desde hace años.
El dirigente señaló que uno de los principales desafíos es el envejecimiento de la población rural y el despoblamiento de los campos. “Antes había familias completas trabajando en los establecimientos; hoy muchas veces queda una sola persona o una pareja de adultos mayores para atender grandes extensiones”, describió. Esta situación impacta directamente en la producción y en la capacidad de enfrentar problemas como la depredación o las tareas cotidianas del campo.
Pese al complejo panorama, Castillo aseguró que existe interés de jóvenes por regresar a la actividad rural y consideró necesario generar herramientas que faciliten ese proceso. “Hay mucha gente que quiere volver al campo y emprender, pero necesita acompañamiento”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que fortalecer a los pequeños productores será clave para evitar que continúe la pérdida de población y producción en la meseta chubutense.

