Se trata del segundo caso que hubo de la influenza en la provincia, con un total de 532 gallinas y pavos sacrificados.
Alicia Miguens brindó su testimonio para contar el impacto económico sufrido a partir de esta enfermedad que ataca a las aves.
Relató que el domingo pasado se acercó a la Cordillera el ministro de la Producción, Leandro Cávaco, quien le anticipó que la ayuda de Nación sería de $ 1.000 por cada animal sacrificado.
La emprendedora marcó como totalmente insuficiente la ayuda económica y expuso que con el valor de las gallinas, pavos y la inversión las pérdidas rondaron los 3 millones de pesos.
“El ministro nos dijo que se nos pagaría $ 1.000 por cada ave sacrificada y a nosotros no nos conviene, porque los gallos que tenía eran puros, los compre a $ 8.000 pesos, los pavos a $ 12.000”.
Y aseguró que en caso de que no haya mayores fondos no aceptará el beneficio y optará por dedicarse a otra emprendimiento con la chacra. “No lo voy a aceptar porque a mí no me alcanza para nada, es una burla”, dijo.
Por su parte, remarcó que el subsidio bajaría recién en dos meses, con lo cual con la inflación se devaluaría muchísimo el dinero que les podría llegar.
En el establecimiento rural comercializaban los animales no sólo en la zona, sino también con la provincia de Santa Cruz y abastecían de huevos a algunos pueblos aledaños de la Comarca.

