La causa para los dirigentes gremiales había quedado en la nada porque en la previa al juicio oral y público la defensa de los popes sindicales logró para ellos la suspensión del juicio a prueba.
Por el contrario, la enfermera que llevó las dosis y un cómplice, fueron condenados por hurto y cohecho pasivo a dos años y seis meses de prisión en suspenso, en tanto otra imputada logró el sobreseimiento.
No conforme con ese resultado, la fiscalía de Comodoro Rivadavia recurrió en queja ante la Cámara de Casación Federal donde lograron que se habilite el recurso.
Así lo confirmó, en diálogo con Radio Chubut, el fiscal de Comodoro Rivadavia Teodoro Nürnberg.
El funcionario del ministerio público explicó que el centro de la discusión, más allá de los intrincados caminos judiciales que tuvieron que transitar, está en llevar a juicio oral y público a los 21 integrantes del gremio que se vacunaron contra el Covid cuando la mayoría de la población pugnaba por una dosis.

