Pese al inconveniente, las clases no se suspendieron, ya que desde la dirección se tomó la decisión de calefaccionar los espacios con calefactores eléctricos, además de solicitarles a los padres de los alumnos que los envíen bien abrigados.
La situación fue expuesta por la directora del Jardín 442, Analía González, quien explicó los problemas que vienen padeciendo desde principio de mayo cuando se rompió la primera bomba de la institución.
La directora escolar explicó que en otras oportunidades se optó por mudarse a otro lugar para continuar con el dictado de clases, aunque esto representa un gran movimiento ya que deben trasladar desde mobiliarios y materiales educativos hasta los utensilios de cocina, ya que se sirve la copa de leche.
Explicó que por estos días donde las temperaturas no son tan bajas, se optó por seguir con el dictado de clases en la institución, aunque de persistir el problema deberán buscar otro espacio donde funcionar.
Aseguró que la situación ya fue notificada a la Supervisión de Escuelas.
Por su parte, Betiana Sosa, mamá de un alumno que concurre a esa escuela de nivel inicial, explicó que esta mañana optaron por manifestarse frente al establecimiento escolar, portando carteles, exigiendo una pronta solución.
Explicó que “los niños tienen clases, pero no tienen calefacción”, y pidió para que las autoridades brinden una pronta solución.

