El debate por la presencia de limpiavidrios en las esquinas de Trelew volvió a instalarse con fuerza tras el ingreso de un proyecto de ordenanza que busca prohibir esta práctica en la vía pública. La iniciativa, presentada por el edil surge a partir de reiterados reclamos de vecinos y comerciantes que denuncian situaciones de conflicto en la vía pública en distintos puntos de la ciudad. “Es un proyecto para ordenar el espacio público, por una cuestión de seguridad vial y para evitar discusiones o situaciones de tensión que se generan en la calle”, sostuvo.
El planteo apunta directamente a prohibir la limpieza de vidrios en semáforos y esquinas, a diferencia de otras iniciativas que buscan regular la actividad. En ese sentido, el concejal remarcó que se trata de “una herramienta para que el Ejecutivo pueda intervenir y ordenar la convivencia urbana”, ante episodios que incluyen discusiones, peleas e incluso riesgos en el tránsito.
Entre los fundamentos, también se mencionan interrupciones en la circulación vehicular cuando los semáforos cambian y los trabajadores permanecen en la calzada, además de conflictos entre los propios limpiavidrios o con automovilistas. Comerciantes de zonas céntricas de Trelew habrían advertido sobre situaciones reiteradas en inmediaciones de sus locales.
Desde el Ejecutivo municipal, el secretario de Gobierno, Mario Romeo, coincidió en que se trata de un tema complejo y atravesado por distintas miradas. “Es una cuestión controvertida, porque hay posiciones encontradas según la experiencia de cada vecino”, señaló.
El funcionario confirmó que desde el municipio vienen recibiendo denuncias por limpiavidrios desde hace tiempo y advirtió que, en algunos casos, se detectaron situaciones más delicadas. “Hay personas con antecedentes, problemas de adicciones y alcoholismo. No es solamente la actividad en sí, sino un contexto más amplio que requiere intervención”, afirmó.
Romeo también marcó una diferencia entre los limpiavidrios y otras actividades en la vía pública, como artistas callejeros y vendedores ambulantes, que sí cuentan con marcos regulatorios específicos. En ese sentido, fue contundente: “No es una forma de trabajo, porque interrumpe el tránsito y genera inconvenientes”.
Según detalló, el municipio ya interviene en algunos casos puntuales con asistencia social, tratamientos por adicciones y abordaje en salud mental. Además, señaló que hay presencia de personas que llegan desde otras localidades para realizar esta actividad en la ciudad.

