Según indicó Gregorio Bigatti, biólogo marino e investigador del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR-CONICET), esta especie «es un bicho que tiene pocos músculos y se mueve más que nada con la masa de agua”.
Precisó que son animales de mar abierto, por lo que es más común ver su presencia fuera del golfo.
En ese sentido, mencionó que en las costas de Madryn entran cada 3 a 4 años y tiene que ver con los vientos desde el mar hacia la costa, que hacen que alguna población entre en el golfo y después cuesta que salgan, dado a que la movilidad es mínima.
En cuanto al aspecto de las medusas, manifestó que tienen unas células que se llaman cnidocitos, que al contacto con cualquier cosa se disparan. Estos filamentos son los que se usan cuando cazan.
El biólogo, recomendó evitar el roce con estos filamentos, ya que esto produce irritación y ardor.

