Trucco señaló que estos encuentros permiten que las autoridades conozcan de primera mano las inquietudes de los productores y colaboren en la gestión de soluciones ante los organismos competentes.
Asimismo, advirtió que la época del año presenta dificultades adicionales para combatir la sarna ovina, ya que el tratamiento más efectivo para su erradicación es el baño sanitario de los animales. Sin embargo, las bajas temperaturas propias del invierno complican la aplicación de este procedimiento, lo que obliga a extremar las medidas de control y prevención hasta que las condiciones climáticas sean más favorables.
En este contexto, indicaron que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) llevó adelante evaluaciones de distintas propuestas presentadas por laboratorios en su campo experimental, con el objetivo de encontrar un producto que pueda reemplazar a los tratamientos utilizados anteriormente. Sin embargo, hasta el momento no se ha logrado desarrollar una alternativa que ofrezca los resultados esperados.
Trucco destacó que existen avances e investigaciones en otros países y consideró que la incorporación de un nuevo tratamiento inyectable representaría una solución más rápida y eficiente para enfrentar una enfermedad que continúa generando importantes pérdidas en la producción ovina.
Actualmente, el tratamiento más utilizado consiste en baños sanitarios que requieren sumergir completamente a los animales en una solución específica durante un tiempo determinado para que el producto haga efecto. Además, el procedimiento debe repetirse a los pocos días, lo que incrementa significativamente los costos operativos.
“Hay que hacer dos baños, mover animales, utilizar productos y disponer de agua suficiente. No todos los campos cuentan con la cantidad de agua necesaria para realizar estos tratamientos”, explicó Trucco.

