El cuestionamiento fue contra uno de los condenados, Mauricio Ramírez, en la causa por el crimen de Beryl Williams en Puerto Madryn, ocurrido el 29 de diciembre.
La víctima, de 86 años, fue asesinada en su domicilio por una banda que se llevó dinero y joyas.
Los delincuentes huyeron del lugar, dejando a la mujer inmovilizada en el piso y amordazada, lo cual le ocasionó la muerte por asfixia.
Uno de los imputados, que ofició de campana y había hecho tareas de inteligencia, tuvo una calificación menor a la de sus cómplices, con una pena mucho menor, lo cual logró revertirse, según explicó en diálogo con Radio Chubut Doris Diez, hija de la víctima
La mujer admitió que si no fuera por la actitud de los familiares de insistir para que se cambie la carátula nada hubiera pasado.
Y reconoció que resulta para todos muy doloroso el revivir insistentemente el momento de la muerte de su madre, integrante de una conocida familia de nuestra zona, que padeció un salvaje e innecesario tormento.

