Indicó que en números le cuesta más de 1.000 millones de dólares a la Argentina, enfatizando que con esos fondos podrían hacerse rutas y otras obras prioritarias.
Calificó como “pseudo industriales” a los empresarios de Tierra del Fuego y marcó que la medida no impactará en empleo, sino tan sólo en un poco menos de renta extraordinaria que se obtiene en esa provincia.
“Es evidente que se ensamblan, no se fabrica nada en Tierra del Fuego, hubo un crecimiento de empleo, pero no una industria que se autofinancie”, sostuvo Pontet.
Finalmente comparó la situación con el Parque Industrial de Trelew, marcando que la Promoción Industrial no debió desaparecer definitivamente, porque ello llevó al cierre de la mayoría de las textiles.

