Detalló que las estafas, conocidas como phishing, buscan engañar a las personas para que entreguen sus credenciales bancarias o información personal sensible.
Rivarola explicó que es crucial desconfiar de cualquier mensaje que pretenda ser de un ente oficial y que solicite información personal.
«Antes de cliquear, desconfíe, consulte o dude», subrayó. Una vez que se hace clic, el dinero puede ser transferido en segundos, entrando en cuentas destinadas al lavado de dinero.
Para contrarrestar estas estafas, las fiscalías especializadas utilizan bloqueos de cuentas y el tránsito digital del dinero, lo que ha permitido interceptar fondos en algunos casos. Sin embargo, la mejor defensa sigue siendo la prevención y la educación de la población, especialmente de los adultos mayores.
Rivarola instó a la comunidad a estar alerta y a no compartir información sensible a través de enlaces sospechosos, las estafas no solo afectan a los jubilados, sino que pueden dirigirse a cualquier persona, por lo que la desconfianza y la verificación son esenciales para protegerse contra estos delitos.

